martes, 28 de octubre de 2014

Colchones adecuados para niños

Es muy importante que su hijo descanse bien para que se desarrolle correctamente durante su etapa de crecimiento y evitar problemas de salud.


Colchones para niños


Cuando tenemos que comprar un colchón para la cama de un niño, no hay que restar importancia a la calidad, ya que un producto de mala calidad provocará consecuencias negativas en la salud de los niños.


Por qué un colchón para cada edad


Los bebés, niños y jóvenes están en edad de crecimiento y desarrollo de su columna por lo cual necesitan tener una correcta postura para descansar; además, como niños que son les gusta jugar y a menudo saltan encima del colchón sometiéndolo así a deformaciones perjudiciales.

A lo que NO DEBES DAR IMPORTANCIA es a la parte exterior del colchón (dibujos y colores), lo más importante es la calidad y la firmeza ya que por sus características físicas necesitan unas buenas prestaciones, una vez que encuentres el colchón adecuado a su edad, puedes permitir al peque que elija el color o diseño que más le guste.

Uno de los grandes momentos de la infancia es cuando los niños pasan de la cuna a su propia cama. Es importante poder brindarles un colchón adecuado y seguro, donde pueda disfrutar de una buena calidad de sueño y evitar todo tipo de riesgos comunes en el sueño infantil como problemas en la columna, complicaciones respiratorias y alergias.

Existe un colchón para cada tipo de cuerpo, por ejemplo, no es lo mismo comprar un colchón para un bebé de meses que para un niño de 10 años de edad. Cada cuerpo exige una firmeza distinta, por lo que un colchón para niños debe ser evaluado por su constante crecimiento y cambios físicos y que puedan tener una buena calidad de sueño.

Está demostrado que las partes del cuerpo que se encargan del crecimiento están más activados cuando los peques duermen.

Colchones de cuna 


Colchones de cuna
Para los bebés, que son los que más tiempo pasan durmiendo, los pediatras recomiendan que el colchón de cuna sea suave, confortable, con un grado de firmeza alta y un acolchado suave que reduzca cualquier riesgo que pueda tener un lactante, pues todavía están adaptándose a una estabilidad y necesitan un lugar confortable donde descansar.

Si el colchón de cuna es muy blando provocará problemas en la columna vertebral y el material utilizado debe ser hipoalergénico para que los bebés no tengan algún problema de alergia.

También es importante proteger el colchón con fundas o cubrecolchones impermeables y transpirables de algodón, para mantener una correcta higiene y transpiración.


Colchones juveniles


Colchones juveniles

Cuando los cambiamos de la cuna a su cama, es importante que exista una relación óptima entre firmeza y confort para lograr que el niño duerma cómodamente, ya que el confort de un niño al dormir es un factor determinante que influye hasta en su crecimiento.

El colchón deberá permitirle que se pueda mover con facilidad mientras duerme y deberá estar fabricado con unos materiales transpirables, hipoalergénicos y con tratamiento antiácaros.

Para lograrlo debes optar por un colchón firme que le mantenga la espalda bien alineada y a la vez que tenga un grado de adaptabilidad notable para que les sea cómodo y garantizar así la comodidad en el descanso.

Con lo cual, la mejor opción sería un colchón de muelles con un buen acolchado que incorpore algo o nada de viscoelástica, o un colchón sin muelles de firmeza alta y poca visco, ya que si tienen mucha viscoelástica se hundirían demasiado y podría entorpecer el crecimiento del niño.

Otra recomendación es cambiar el colchón al menos cada 5 años para adaptarlo a las nuevas características físicas del niño/a a medida que vayan creciendo y aumentado su peso. Según se hacen mayores, aunque las horas de sueño no sean las mismas que en años anteriores, el sueño sigue siendo realmente importante ya que al estar en plena etapa de desarrollo y cambios hormonales, es importante que tengan un buen descanso para que su crecimiento siga su ritmo sin complicaciones.

Últimos consejos 


La mejor opción es que los colchones para niños sean nuevos y de buena calidad, evitando aceptar colchones de familiares o amigos que estén usados ya que no solo se encuentran desgastados, deformados y la comodidad no es la adecuada, sino que además no han pasado por un proceso de desinfección.

En cuanto al tamaño, ten en cuenta que los niños crecen rápidamente por eso debes evitar que sus extremidades queden fuera de él.

Cuando tu hijo o hija te diga que le duele la espalda es una advertencia clara de cambio de colchón.
Es recomendable darles la vuelta cada tres meses y para protegerlo de manchas puedes colocarle un protector impermeable y transpirable y una funda.

Para limpiar el colchón la mejor opción es sacudirlo o dejarlo al aire libre unas horas, pero nunca humedecerlo ni mojarlo ya que pueden dañarse.

Es importante que los niños le den el uso adecuado, únicamente para dormir, que no lo usen como un espacio de juego, ni como cama elástica, ni como una mesa ya que se deformará rápidamente. Además si asocian el colchón como un espacio para dormir y no de juego se dormirán mejor y más rápido.


Espero que os haya gustado, dale al "megusta" y esas cosas 

Un saludo.